Tendencias Actuales del Estudio de Medios
Mauro Wolf, Italia (Diálogos de la Comunicación
Edición N.30)
En este informe me propongo establecer dos aspectos relacionados
entre sí: en primer lugar, en el estudio de medios se está produciendo
en la actualidad un desarrollo nuevo y significativo; en segundo lugar,
el reflejo y el cambio que se está produciendo en el estudio y en el
debate teórico y cultural en este sector, a causa de las
transformaciones habidas en el sistema de los medios.
El desarrollo y las innovaciones estructurales de los sistemas de
comunicación no constituyen solamente un fenómeno de gran relieve por sí
mismo, sino que también provocan un general «barajado de carta» en el
ámbito de la communication research. Las tendencias estructurales
más visibles, como por ejemplo la internacionalización del mercado de
medios, la integración de diferentes tecnologías de comunicación en una
dinámica productiva y distributiva cada vez más centrada en la
pluralidad de los medios, el aumento vertiginoso de la oferta de
programas y de canales de difusión, son algunos de los elementos que
actualmente caracterizan la transición del sistema. En el ámbito de
televisión los elementos fundamentales están constituidos por la
explosión de los costes de producción, por el final de los sistemas de
televisión de monopolio con la consiguiente competencia que se produce
para la conquista de la audiencia, por la importancia cada vez más
acentuada que asumen progresivamente las ganancias publicitarias, dentro
del conjunto de la economía de sistemas de televisión, y,
consiguientemente, por la influencia creciente las esponsorizaciones con
las nuevas formas que han asumido (por ejemplo el bartering).
Todos estos elementos (y otros más, como el papel central que hoy
suponen el sistema de creación de los paneles de programas y los flujos
televisivos) constituyen sin duda el aspecto fundamental para comprender
la dinámica de desarrollo de los sistemas de televisión y de los medios.
Frente a tales tendencias y parcialmente unido a ellas se asiste, en el
plano social y cultural, a un fuerte aumento de la especialización en el
aspecto político-cultural, que se realiza respecto a la relevancia
social y de los poderes de la televisión y de los medios (ver por
ejemplo en Italia Jacobelli, 1990).
La integración de la comunicación, como parte esencial del proceso de
universalización, es un elemento que a menudo se sitúa en el centro de
las perspectivas futuras y que se cita como explicación de los recientes
y asombrosos cambios políticos en cuanto a su inesperada rapidez. La
progresiva integración entre mercados y diferentes sistemas, el aumento
de la interdependencia, la universalización de las conductas colectivas,
son todos ellos elementos y tendencias que hacen que se dirija la mirada
y la atención hacia la globalidad de la comunicación, más que hacia la
integración que se está realizando también en otros niveles de la
complejidad social (por ejemplo los movimientos de emigración de la
población de una zona a otra de desarrollo).
Esta mayor visibilidad de los medios respecto a los procesos de
integración comunicativa provoca una especial atención sobre el
desarrollo del sistema de los medios, y este elemento puede reflejarse
fácilmente en ámbitos comunes aceptados sin crítica alguna, como son la
relevancia, el centralismo y la capacidad de influencia de la
televisión. En otros términos, la fase actual de reflexión
político-cultural sobre la tecnología y sobre los sistemas de
comunicación parece que se caracteriza por un acentuado centralismo que
en algunos aspectos recuerda otros periodos de la historia de la
communication research.
CAMBIO DE PERSPECTIVA
Frente a estas tendencias generales, estas transformaciones de sistema y
«climas de opinión semejantes», el estudio de los medios se ve sometido,
por el contrario, a algunos cambios generales de perspectiva,
relacionados solamente en parte con las tendencias que están modificando
el sistema de medios a nivel de producción y económico. Me refiero a
tendencias y a temas de estudio que cada vez adquieren más relevancia y
que en cierto modo representan alguna novedad, aunque en otros aspectos
se asemejan a algunos revival de estudio tradicionales, pero sin tanta
importancia dentro del panorama general de la communication research.
La tendencia más significativa se refiere al estudio de la audiencia:
mientras que el análisis cuantitativo de la audiencia y su descripción
en términos socioculturales y de motivación ha supuesto desde el
comienzo de la communication research una perspectiva de gran
relevancia, no puede afirmarse lo mismo en lo referente al estudio
cualitativo del consumo y utilización de los medios. Es cierto que parte
de la temática y de la aproximación en este ámbito se ha hecho
tradicional ya desde hace algunos decenios (me refiero evidentemente a
los estudios que vuelven a hacerse respecto a la utilización y sus
resultarlos, como también a los estudios experimentales respecto al
grado de comprensión y memorización de versiones diferentes de un mismo
mensaje de televisión). Pero respecto a estos estudios «tradicionales»
la verdadera novedad consiste actualmente en el hecho de que la
actividad de consumo de los medios es cada vez con más frecuencia objeto
de aproximaciones diferentes en cuanto a la disciplina, inspiradas en
distintas pautas teóricas de tipo microsociológico y de conocimiento.
Pero antes de referirme a esta orientación de los medios, es necesario
citar otra tendencia importante que se corresponde con esa abundancia de
estudios que describen el consumo de comunicación por su naturaleza
esencialmente multimedial. En esta perspectiva los distintos tipos de
público como consumidor se reconstruyen en base a su diferenciación en
función de los distintos tipos de medios y de los distintos elementos de
comunicación elegidos dentro de cada uno de los medios y su relación
recíproca en unidades generales. Otro aspecto importante de este
planteamiento es la ambición de reconstruir la lógica mediante la que
los recursos de los medios, que caracterizan a varios segmentos de
audiencia, se elaboran, se estructuran y se perfilan por los
consumidores (ver AA. VV. 1990).
Lo que se manifiesta como orientación general de la búsqueda de los
medios es, en mi opinión, una tendencia significativa hacia temas y
perspectivas que no han sido muy frecuentes en el estudio de los medios
como para legitimar la hipótesis de que se está dando la vuelta a lo que
Fejes (1984) definía como «disappearing audience», es decir, la
presencia-fantasma del público en el estudio de los medios a causa de la
escasa relevancia teórica y empírica del papel de los espectadores en el
análisis los mismos. Como ya se sabe, a menudo ha sucedido que los
efectos de los medios se han basado (casi) exclusivamente en el análisis
del contenido de los mensajes y no en el estudio del proceso concreto de
recepción y adquisición del conocimiento (Wolf,1990).
Conviene tener en cuenta detenidamente el cambio de parámetro que se
está produciendo; piénsese por ejemplo en el significado de estudios y
trabajos como los de Lindlof (1987), Morley (1986 y 1990), Lull (1988) y
Gunter (1987). Cada uno de ellos se desarrolla en un ámbito teórico
específicamente propio, con pretensiones de conocimiento diferentes,
pero todos tienen en común el hecho de contribuir a proporcionar
visibilidad y concreción analítica a los múltiples procesos sociales que
producen fondo y significado a la actividad de aprovechamiento de los
medios. Durante mucho tiempo la lectura en clave ideológica del
contenido de los textos en los medios ha constituido una base suficiente
para atribuir a los propios medios determinados efectos e influencias
sociales; ahora ha llegado el momento de orientar este problema hacia
unos cambios de consumo concretos, reales y efectivos.
El aspecto más significativo de los estudios citados es que evidencia
claramente la compleja dinámica de los distintos elementos y de los
sistemas dentro de las relaciones causales, que entran en el juego del
consumo de los medios y que proporcionan relevancia social, este último
aspecto aparece como una elaborada negociación entre factores
heterogéneos, de intermediación compuesta por evidencias sociales (micro
y macro) con orientaciones distintas.
LOS NUEVOS PARÁMETROS EN EL ESTUDIO DE MEDIOS
Mediante este tipo de perspectiva analítica es posible afrontar, además,
la enjundiosa cuestión de los efectos macrosociales de los medios en
términos bastante innovadores, en el sentido de intentar reconducir la
influencia de los medios hacia condiciones reales en las que se mueve,
dentro de una red de otras muchas influencias sociales cada vez más
compleja. Por el contrario, a veces, cuando incide en ámbitos futuros
relacionados con la producción de nuevas tecnologías, el poder que se le
atribuye a la televisión y a los nuevos canales discurre paralelamente
con la supresión de otros medios de socialización, con lo que el resto
del panorama social queda desierto e inerte.
Una consecuencia importante de esta nueva orientación temática del
estudio la constituye la ampliación del horizonte teórico del propio
sistema de estudio de los medios. Desde el momento en que el proceso de
consumo de los medios se convierte en objeto de análisis teóricamente
orientados según pautas conceptuales, que se basan en la metodología, en
la psicología cognoscitiva, en el análisis de textos, en la sociología
del conocimiento y en las consecuencias que se derivan, el tradicional
desarrollo de modelos que ha caracterizado el estudio de los medios es
utilizado en todos estos métodos. Puede por lo tanto realizarse una
comparación teórica seria, incluso en el plano de la metodología de la
investigación, acerca de la definición de las variables de la
comunicación que constituye el centro de cada planteamiento en cada uno
de los trabajos de conocimiento. Por ejemplo, en el ámbito específico
del estudio de los medios, en un pasado muy reciente era normal afirmar
que los efectos y la influencia más significativa de los medios se
desarrollan a nivel del conocimiento y en el ámbito de los procesos de
representación real, hoy día lo que este tipo de investigación de los
medios está elaborando es un adelanto respecto a dicha afirmación
genérica. Se comienza a individualizar y a concretar mejor la
competencia que hay que atribuirle al planteamiento cognoscitivo
respecto al problema de la influencia de los medios a largo plazo. Pero
es que a la vez se está produciendo un efecto de retorno: el intento de
asumir totalmente (y no sólo como eslogan o como etiqueta genérica) el
parámetro basado en las formas de elaboración y en el proceso de
información por parte de los consumidores, obliga a revisar algunas de
las pautas teóricas que constituyen la base de argumentación y de
posicionamiento que defienden el fuerte poder de influencia de los
medios.