Diciembre 2009 - Marzo 2010
N.79
diálogos de la comunicación
revista de la federación latinoamericna de facultades de comunicación social felafacs
artículos

La Integración desde la sociedad civil y otros agentes

Conceptualización del espacio físico y social: incidencias en la integración…

Elsy Ortega (Colombia)

Elsy Genith Ortega Eraso. Comunicadora social. Candidata a Magíster Estudios de la Cultura Universidad Andina Simón Bolívar – Quito. Docente Universidad Mariana y Universidad Nacional Abierta y a Distancia. Pasto – Colombia.

Ortega.elsy@gmail.com / elortega@uasb.edu.ec

Abstract
La manera como se percibe y representa el espacio físico incide a la hora de pensar y conceptualizar a los sujetos que están relacionados con él. A partir de ello se conciben dicotomías que los ubican en dos únicas posibilidades: adentro/afuera, centro/periferia, frontera-límite-margen, interior/exterior. Basándome en La Filosofía y política de la espacialidad de Doreen Massey y algunos aportes de Pierre Bourdieu, pretendo hacer una corta reflexión sobre las implicaciones políticas del concepto de espacialidad y su relación con el efecto expulsor que establece el Estado colombiano frente a los colombianos migrantes que viven en Ecuador.

Colombia se ha caracterizado por ser un país de emigrantes más que de inmigrantes: en la actualidad, se calcula que más del 10% de la población se encuentra en el exterior.

Según los datos obtenidos, la cifra de colombianos que están fuera del país oscila cerca de los 7.000.000. En este movimiento migratorio se ha privilegiado como destino los Estados Unidos, España, Venezuela y Ecuador.

No obstante, el Estado colombiano se ha ocupado poco de la población que vive fuera del país. Esta desatención deja varias consecuencias: políticas migratorias débiles, tratados internacionales sin curso ni efectividad, una agudización del estigma de la nacionalidad colombiana en los países receptores, entre otras.

En el Gobierno y en el Congreso, los colombianos en el exterior son asumidos como contribuyentes de remesas y nichos de mercado para impulsar ventas de servicios a través de ferias inmobiliarias, fondos de pensiones y proyectos para que los bancos monopolicen las remesas.

Los colombianos que viven en el exterior son vistos como una “oportunidad” para Colombia, como una población que debe estar dispuesta a colaborarle al país y no como una población a la que hay que atender, visibilizar y escuchar. Esto se evidencia en el discurso que utilizan algunos senadores que hacen parte de la Comisión Segunda del Congreso de la República:

[…] cuando nos referimos a la población colombiana en el exterior, debemos diferenciar el tipo de población y cuál es su tipo de problemática. Porque no toda la población colombiana en el exterior está aquejada por los problemas tan dramáticos que hemos visto hoy en los relatos y videos que ha traído la Senadora Alexandra Moreno. Hay una parte de la población en el exterior que está en condiciones bastante positivas, que se convierte en una oportunidad para Colombia, y no en una dificultad para nuestra política exterior. Existen colombianos que están en posiciones altas, por esa razón es que debemos tener en cuenta, cuando hablamos de la población colombiana en el exterior, que en todo caso existe una población en una situación positiva que puede contribuir mucho más al desarrollo y al bienestar de Colombia. Gran parte de esa población que se encuentra legal aporta una suma de 3.600 millones de dólares anuales, que proviene de colombianos que vienen desarrollando una actividad lícita, una actividad positiva (énfasis de la autora).

Así las cosas, el tema de los colombianos emigrantes ha sido asumido de distintas maneras por el Estado colombiano y su política exterior: desde la indiferencia hasta la inclusión en términos de remesas.
La pregunta que surgió al respecto fue: ¿Qué aspectos han incidido en dichas posturas y actualmente limitan una visibilización más amplia e incluyente de los colombianos emigrantes en la agenda política y legislativa de su país?

Con este interrogante, revisé las operaciones de inclusión/exclusión en las posturas del Estado colombiano frente a los colombianos en el exterior, recogí treinta historias de vida de migrantes en Ecuador, testimonios de dirigentes de asociaciones de colombianos, fundaciones que se ocupan del tema migratorio, y revisé los debates de la Comisión Segunda del Senado.

Encontré los siguientes aspectos que determinan la exclusión y justifican las ausencias, desatenciones, negación y no nombramiento en las agendas política y legislativa de Colombia de los connacionales que migran a Ecuador: a) la exterioridad espacial como justificación de la exclusión social y política; b) la inclusión y visibilización de cierto grupo de colombianos emigrantes; c) la securatización y el conflicto como significantes predominantes de la política exterior del gobierno colombiano.

Para este artículo me referiré al primer aspecto: las implicaciones políticas que adquiere la conceptualización del espacio físico y su efecto en las políticas migratorias y de frontera.

Cuando propuse mi trabajo de grado sobre los colombianos en Ecuador, mi asesor de tesis insistía en que “las fronteras estaban en el centro”. Sin duda, la idea de fronteras y las relaciones entre estas son regidas e impulsadas desde la institucionalidad centralizada, poco conocedora de la realidad social y de las dinámicas cotidianas que ocurren en los linderos territoriales.

Las ideas de Estado-Nación, soberanía e identidad nacional, han limitado y subordinado el concepto de espacialidad al servicio de tales nociones. El concepto de espacio estará adecuado a las ideas de limitación, restricción y cierre.

Revisar y repensar la conceptualización de espacialidad nos lleva a problematizar la idea de identidad y política esencialista, que no ve el espacio como producto de las interrelaciones, sino como su determinación.

La forma como se percibe y representa el espacio físico incide a la hora de pensar y conceptualizar a los sujetos que están relacionados con él. A partir de ello se conciben dicotomías que ubican a los sujetos en dos únicas posibilidades: adentro/afuera, centro/ periferia, frontera-límite-margen, interior/exterior.
Basándome en La Filosofía y política de la espacialidad de Doreen Massey y algunos aportes de Pierre Bourdieu, pretendo hacer una breve reflexión sobre las implicaciones políticas del concepto de espacialidad y su relación con el efecto de exclusión y expulsión que establece el Estado colombiano frente a los colombianos migrantes que viven en Ecuador.

Al abordar cualquier problemática de los colombianos en el exterior, una de las preguntas imprescindibles es qué es lo exterior, desde dónde se define dicha exterioridad, desde dónde y cómo se ubica al colombiano en el exterior, cómo el concepto de espacialidad determina a los colombianos que se ubican fuera de los límites geográficos de su país de origen.

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Etiquetas:

espacialidad, migración transfronteriza, colombianos migrantes

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Diálogos de la Comunicación N°79 ha sido elaborado en el marco del proyecto de cooperación UE – CAN SOCICAN “Acción con la sociedad civil para la Integración Andina”. El contenido de la misma es responsabilidad exclusiva de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social – FELAFACS y en ningún caso debe considerarse que refleja los puntos de vista de la Unión Europea o la CAN.